Escrito por el padre Adam Streitenberger

El fin de semana de agosto 27-28, 2021 fue histórico para la Diócesis de Columbus y de gran importancia para la iniciativa de Presencia Real, Futuro Real. Sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos se reunieron con el Obispo Robert Brennan para orar por la diócesis y por la iniciativa de PRFR, así como para celebrar el gran don de la Eucaristía, durante los dos días del “Congreso Eucarístico Presencia Real, Futuro Real”. Todo el fin de semana fue transmitido por Radio San Gabriel y en vivo a través de internet. 

La reunión empezó el viernes por la noche en la Catedral de San José. Líderes parroquiales junto con sus párrocos y diáconos se reunieron para el rezo de las Vísperas y adoración al Santísimo Sacramento. Durante la presencia de nuestro Señor Eucarístico, el Obispo Brennan dio una reflexión centrada en la Eucaristía. Nos recordó que no importa lo que la Iglesia esté enfrentando, dos cosas son constantes: Jesús es lo que importa y Su presencia.

“Nosotros como Iglesia podemos tener las mejores escuelas que usted puede imaginar y ofrecer los más importantes servicios sociales. Todo esto es bueno y muy importante, pero nada de esto tiene validez si no tenemos a Jesús, en todo lo que hagamos, debemos tener a Jesús.”

El viernes concluyó con una procesión eucarística alrededor de la Catedral y las oficinas diocesanas para concluir con la bendición final.

El sábado por la mañana, más de 400 personas se congregaron en la escuela preparatoria San Carlos para la misa y dos discursos ofrecidos por el arzobispo de Philadelphia, Nelson Pérez. La misa estuvo presidida por música filipina del coro pinOHy, compuesta por miembros de diferentes parroquias.

Durante la homilía, el Obispo Brennan dijo al pueblo: “Esto puede dar miedo a veces. Lo desconocido nos sacude un poco, pero Dios siempre está trabajando, y Dios siempre está haciendo algo maravilloso. Si Dios puede hacer algo con el tronco viejo (refiriéndose a la primera lectura de la misa del libro de Isaías 11, 1-4), imagínense lo que Dios puede hacer con lo que está sucediendo ahora mismo aquí. Tomamos todos estos pasos para un futuro juntos, proclamando la presencia de nuestro Señor”. La música para la misa estuvo a cargo del coro de la parroquia Santo Domingo. Después de la misa, música tradicional africana fue presentado por el coro multicultural de la parroquia San Antonio, seguido por un trío del grupo St. Paul’s Outreach.

Después de misa, el Arzobispo Pérez destacó en su discurso la misión diocesana de Presencia Real, Futuro Real. La primera parte de su discurso se enfocó en la Presencia Real, mientras que en la segunda el enfoque fue en el Futuro Real. “Los cambios son parte de la vida”, dijo el Arzobispo Pérez en la primera parte de su exposición. “Las situaciones cambian, y nosotros debemos responder. Nunca podemos ser los mismos. Cada día somos algo diferentes. Las circunstancias en nuestras vidas cambian, entonces respondemos a esos cambios, y finalmente nos adaptamos a los cambios. En 100 años, ninguno de los que están en este local estará aquí, excepto por nuestro Señor”, dijo el arzobispo mientras señalaba al Santísimo Sacramento sobre el altar. “Su perdurable presencia ha estado siempre aquí con la Iglesia desde sus inicios”.

En su primera reflexión, el Arzobispo Pérez se centro en la Encíclica del 2003 del Papa San Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia (Iglesia de la Eucaristía). “La Iglesia celebra la Eucaristía como un misterio de nuestra fe. Es lo que hacemos más que cualquier otra cosa”, dijo. “Este sacramento es la celebración del misterio pascual, el cual es el centro de nuestra vida. ¿Qué hicieron los apóstoles desde el principio? Ellos no se dedicaron a los grupos, a las asociaciones, o a los viajes a los casinos. Ellos se dedicaron a la partición del pan, a la enseñanza apostólica, a la hermandad comunitaria y a la oración. Esta fe ha sido pasada a nosotros, y todo lo demás ha cambiado, pero la Eucaristía sigue siendo una constante.

En la segunda parte de la presentación, el arzobispo citó la encíclica del Papa Francisco, La alegría del evangelio, y explicó que el Futuro Real viene del mandato al terminar la misa, de ser discípulos misioneros. Dijo el arzobispo, “El fruto y consecuencia de la Presencia Real es la misión, el “enviar” (de la misa) es la esencia de la evangelización y el mandato misionero que el Papa Francisco ha hecho el llamado para que la Iglesia acoja. Este es el tema de esta reunión” enfatizó el arzobispo. “Presencia Real y Futuro Real están conectados. Comunión y misión están profundamente interconectados. La Iglesia es una comunidad de discípulos misioneros”.

Alentando a la Diócesis de Columbus mientras se aproxima a los cambios y renovaciones de la iniciativa de Presencia Real, Futuro Real, el arzobispo agrego, “Nuestras parroquias deben ser parroquias en camino, parroquias que miren hacia adelante y no hacia atrás. Una comunidad de discípulos misioneros es la que da el primer paso, que toma la iniciativa, que no espera. Si ustedes quieren construir un futuro real, tienen que dar el primer paso”. La mañana concluyó con la reservación del Santísimo Sacramento y la bendición.

“Esto ha sido una extraordinaria bendición para la Iglesia”, dijo el Obispo Brennan reflexionando sobre la reunión. “Este es un momento de tremenda gracia y gran fortaleza. Mientras vamos avanzando, debemos hacerlo con la fortaleza y el poder que vienen de este encuentro con Jesucristo”.  Ciertamente, este fin de semana, organizado por Stephanie Rapp y Pamela Harris, fue un encuentro de gracia con Jesús.